«Donar a la Iglesia que sufre»

En el Líbano, dos años después de la explosión del puerto de Beirut, su situación dista mucho de ser diferente. Sin embargo, gracias a los proyectos de la Iglesia, financiados por ACN, las cosas están cambiando y los cristianos mantienen la esperanza de un futuro mejor.

“Normalmente estaría durmiendo la siesta a esa hora, pero estaba hablando por teléfono cuando oí la primera explosión, que fue lo suficientemente fuerte como para desplazar algunos objetos … Luego vino la segunda, que rompió las ventanas de su casa y la hizo volar por la habitación, rompiendo todos sus dientes inferiores. Empecé a rezar, pensé que podía ser un terremoto, y estaba segura de que iba a morir”.    

Georgette, testigo de la explosión

Pero la explosión del puerto fue solo la última de una serie de tragedias que afectaron al Líbano. Apenas un par de años antes, una crisis financiera había hecho caer la libra libanesa, que perdió 20 veces su valor en relación con el dólar. Todo esto se vio agravado por la pandemia de COVID-19. Ellos necesitan de nuestra ayuda.

Gracias por mostrar hoy tu solidaridad con nuestros hermanos y hermanas que sufren en el Líbano. Que Dios te bendiga por lo que puedas donar tanto hoy como en los próximos meses. Con tu aporte haces la diferencia.  

/center>

A través de los proyectos financiados por Ayuda a la Iglesia que Sufre, muchas personas reciben actualmente una ayuda regular. ACN lleva décadas apoyando a la Iglesia en el Líbano, pero ha aumentado considerablemente su financiación desde que comenzó la crisis. ¿Quieres hacer parte de aquellos que ayudan con su donación a quienes han perdido, incluso la vida, a causa de las crisis en el Líbano? 

Scroll to Top

Palabras de consuelo y esperanza

“Esta breve nota es para hacerles saber que nosotros, los monjes de Sri Lanka, rezamos por el mundo entero todos los días de 7:30 pm a 8:30 pm ante el Santísimo Sacramento. Y mientras rezamos por el mundo entero, no nos hemos olvidado de usted en ACN; usted y sus seres queridos también son recordados de manera especial. Rezamos para que el Buen Señor los proteja a ustedes, sus seres queridos, de esta pandemia, ya que creemos en un Dios que es bueno”.