El acto de vandalismo en Medjugorje es el último de una ola de profanaciones

En toda Europa y las Américas, se han producido actos de vandalismo contra iglesias en los últimos tres meses. Aunque los ataques parecen no estar relacionados entre sí, demuestran que la libertad religiosa no debe darse por sentada.

El vandalismo en el popular santuario europeo de Medjugorje, en Bosnia, es el más reciente de una ola de ataques contra iglesias en Europa y las Américas, que incluyen actos de vandalismo, profanación, incendios provocados o robos. El número de incidentes en los últimos tres meses genera preocupación por una tendencia creciente de ataques contra lugares de culto cristianos.

El incidente ocurrido en Medjugorje el martes 28 de julio consistió en la profanación de una estatua de la Virgen María y en daños causados por un incendio. Las autoridades locales están investigando el incidente.

Si bien las circunstancias y motivaciones detrás de cada caso varían, todos tienen un elemento en común: las iglesias y los símbolos religiosos cristianos han sido blanco de ataques deliberados. La sucesión de incidentes ha alarmado a las comunidades locales y ha reavivado la preocupación por la creciente hostilidad hacia los lugares de culto, incluso en países donde los cristianos constituyen la mayoría de la población.

Según la información recopilada por Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN) a partir de reportajes de la prensa local, se han producido incidentes en España, Francia, Italia, Alemania, Irlanda del Norte, Bélgica, Colombia, Nicaragua, Polonia, México, la República Dominicana y los Estados Unidos.

  • En Colombia, el domingo 21 de junio, un grupo armado desconocido utilizó drones para lanzar explosivos contra una iglesia en el norte del país. Un niño de diez años murió en el ataque, que también dejó cinco personas heridas. El norte de Colombia es una de las regiones más afectadas por la violencia interna, pero se desconoce el motivo del ataque.
  • También en Colombia, el 6 de mayo, un hombre causó graves daños a la capilla de La Ermita en Cali, rompiendo estatuas y destruyendo valiosas obras de arte sacro. El hombre, de 27 años, fue detenido de inmediato, y las autoridades creen que sufría un episodio psicótico, pero la población local quedó conmocionada y consternada por los daños causados por su arrebato.
  • En Nicaragua, un país donde la Iglesia ha sufrido una grave persecución por parte del Estado en los últimos años, se produjeron dos robos en una iglesia de la Diócesis de Estelí, el 13 y el 16 de junio. Los ladrones se llevaron instrumentos musicales y muebles, pero también destruyeron una imagen de Jesús en la parroquia de Francisco de Asís. El padre Muñoz señaló que el incidente ponía de manifiesto una pérdida de valores y de respeto por lo sagrado. El sacerdote agregó que los responsables del delito no eran conscientes de lo sagrado que es la casa de Dios, y destacó que también habían robado un cilindro de gas.
  • Un incidente inquietante ocurrió en el suroeste de Francia, donde unos individuos irrumpieron en una iglesia de Mugron y robaron el Santísimo Sacramento del tabernáculo. El robo tuvo lugar entre el 14 y el 17 de junio, y las autoridades lo están investigando. Un delito similar ocurrió entre el 5 y el 6 de julio en la iglesia de San Pedro y San Pablo en Lille, donde fueron robados objetos litúrgicos y el tabernáculo con hostias consagradas. El 5 de julio, un hombre fue detenido por ingresar a la iglesia de San Esteban en Mulhouse y vandalizar la cruz del altar, varios bancos y los confesionarios. Posteriormente, el hombre fue detenido y las autoridades lo consideraron mentalmente incapacitado. Estos fueron los últimos de una larga serie de incidentes relacionados con iglesias en Francia, donde los ataques incendiarios contra iglesias se han vuelto relativamente frecuentes. El 12 de junio, apenas unos días antes de la profanación en Mugron, dos iglesias quedaron parcialmente destruidas por incendios, en Bretaña y en Gers; y unos días más tarde, el 24 de junio, se prendió fuego a un mantel de altar en una iglesia de Val d’Oust. Se registraron ataques incendiarios similares en Bélgica el 8 de junio; en Italia el 16 de junio; en Irlanda del Norte el 28 de junio; y en Alemania el 29 de junio. Anteriormente en Alemania, el 22 de junio, un hombre fue detenido por causar graves daños al órgano y a obras de arte religioso en una iglesia de Friesoythe.
  • La Diócesis de Saltillo, en México, también sufrió un caso de robo del Santísimo Sacramento del tabernáculo el 12 de junio, aunque en este caso parece que los delincuentes buscaban los vasos sagrados, más que la Eucaristía en sí, ya que abandonaron las Hostias consagradas en las inmediaciones. El obispo local hizo un llamado a la oración y ordenó un acto de reparación antes de que la iglesia pudiera volver a utilizarse.
  • Más recientemente, el 12 de julio, unos delincuentes irrumpieron en tres iglesias diferentes de la Diócesis de Santo Domingo, en la República Dominicana, y forzaron el tabernáculo para robar los vasos sagrados, dejando la Eucaristía esparcida por el piso y sobre el altar.
  • También se registraron actos de vandalismo en España. En Cataluña, un grupo de jóvenes irrumpió en la Iglesia de Nuestra Señora de la Paz, en Òdena, el 19 de mayo, causando graves daños materiales en el interior, profanando el altar y una Biblia, robando objetos de metal, incluidos instrumentos, y cubriendo las paredes con grafitis. El acto enfureció a los residentes locales, quienes se sintieron aún más consternados cuando las autoridades optaron por cerrar la iglesia para evitar más problemas, en lugar de reforzar la seguridad.
  • El 8 de junio, un joven fue detenido tras vandalizar y profanar la Iglesia de la Asunción en Łubów, Polonia. Al parecer ebrio, el hombre orinó en el piso de la iglesia y dañó varios objetos religiosos.
  • Ese mismo día, en Oakland, California, unos agresores desconocidos causaron daños en la Iglesia de San Columba, rompiendo cruces y otras imágenes religiosas, e incluso dañando una fuente que se había erigido en memoria de seis estudiantes de intercambio irlandeses que fallecieron en un accidente en 2015. La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos mantiene una lista de este tipo de incidentes, que se actualiza periódicamente.

La ola de ataques confirma la advertencia del experto en libertad religiosa José Luis Bazán, uno de los autores del Informe sobre la libertad religiosa en el mundo de ACN: que la libertad religiosa y el derecho a la libertad de culto no son hechos consumados ni siquiera en los países de mayoría cristiana.

Aunque estos incidentes difieren en naturaleza y gravedad, su frecuencia en un período tan corto genera preocupación respecto a la protección de los lugares de culto y el respeto a las creencias religiosas.

También sirven como recordatorio de que las amenazas a la libertad religiosa pueden manifestarse a través de ataques repetidos contra las comunidades religiosas y sus espacios sagrados en los países occidentales.

En su discurso ante el Parlamento español el 8 de junio, el Papa León XIV destacó que «la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión» es «una cuestión decisiva para toda sociedad verdaderamente democrática». También señaló que un Estado auténtico «reconoce la dimensión religiosa de la persona» y, por lo tanto, «no solo la respeta, sino que también la protege».

Los recientes ataques contra iglesias en toda Europa y las Américas sirven para recordar que salvaguardar la libertad religiosa implica no solo proteger el derecho a creer, sino también garantizar que los lugares de culto sean respetados y protegidos.

– Filipe d’Avillez y María Lozano