Angola: «No podemos acoger al “Mensajero de la Paz” con el corazón lleno de odio»
Mientras el primer país del África subsahariana en escuchar el Evangelio se prepara para recibir la visita del papa León XIV, la Iglesia hace un nuevo llamamiento a la reconciliación en Angola.
El papa León XIV visitará Angola en abril, como parte de un viaje apostólico a África que incluye Guinea Ecuatorial, Argelia y Camerún. Este viaje está despertando un enorme interés en toda Angola, y la Iglesia local espera que la visita del Papa, del 18 al 21 de abril, pueda conducir al fin de las divisiones políticas y sociales en la nación africana.
En una entrevista con la organización pontificia Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN), el obispo Estanislau Chindecasse, de Dundo, en el este del país, y vicepresidente de la Conferencia Episcopal, afirma que «ante todo, es una gran gracia acoger al Santo Padre, el papa León XIV. Ni siquiera lleva un año como papa y ya visita Angola».

El obispo Chindecasse destaca el hecho de que el Papa visitará Saurimo, en el este del país, donde se encuentra una importante industria minera de diamantes en la frontera con la República Democrática del Congo. «Para nosotros, en el este de Angola, es aún más motivo de alegría. Con el profeta Isaías, podemos decir: Ahora, tú, Angola Oriental, ya no estarás desolada; ya no estarás abandonada, pues el Santo Padre visitará el este por primera vez. Es una gran gracia, un momento para fortalecer nuestra comunión con el Santo Padre; internamente, dentro de la Iglesia, pero también para la sociedad en general», explica el obispo a ACN.
El obispo Chindecasse destaca que el Papa viene a Angola como peregrino de la esperanza, la reconciliación y la paz. «Se trata de tres cuestiones muy importantes y de gran actualidad para nuestra Iglesia hoy en día. Por lo tanto, nos vamos a preparar para esta visita mediante la catequesis, la oración y los encuentros, para que podamos profundizar verdaderamente en nuestra comprensión y no desperdiciar esta gran oportunidad que Dios nos ofrece, al enviar a su representante en la Tierra en la persona del papa León XIV, el hombre que ha hablado de paz, de paz sin armas», afirma el obispo de Dundo.
Angola es una antigua colonia portuguesa. Tras la independencia en 1975, el país se vio envuelto en una prolongada guerra civil. Aunque la guerra ya ha terminado, la nación sigue plagada de divisiones y pobreza extrema, a pesar de sus inmensos recursos naturales.
En un mensaje pastoral publicado con motivo de la visita papal, los obispos angoleños afirman que se trata de una ocasión perfecta para promover la unidad. «Debemos prepararnos mediante una conversión personal y convertir esta visita en una oportunidad para sanar nuestras heridas internas. No podemos recibir al “Mensajero de la Paz” con el corazón lleno de odio, resentimiento, división y discordia. La reconciliación debe comenzar en cada corazón, en cada familia y en cada organización cívica, deportiva, profesional o política», reza la nota.
Los obispos recuerdan también que Angola fue la primera nación del África subsahariana en recibir el Evangelio y que allí tuvieron lugar los primeros bautismos. Según la nota pastoral de los obispos, el primer obispo africano de raza negra también procedía de la región que hoy es Angola, y fue ordenado a principios del siglo XVI.
ACN lleva décadas apoyando a la Iglesia en Angola, a través de proyectos como la renovación de iglesias, capillas y otras estructuras eclesiásticas, incluidas escuelas, que resultan esenciales para las primeras etapas de la evangelización. La fundación pontificia también apoya la formación de sacerdotes, religiosos, seminaristas y laicos, y proporciona ayuda de subsistencia al clero y a las religiosas. También es significativo el apoyo que brinda a la movilidad de sacerdotes y catequistas mediante la provisión de coches y motocicletas, que son esenciales para el trabajo pastoral en un país donde las carreteras se encuentran en muy mal estado.
– Paulo Aido