Nigeria: Vea cómo 99 niños secuestrados se reunieron con sus padres
Cien de los 265 estudiantes y miembros del personal secuestrados el 21 de noviembre en la escuela St. Mary’s School, en Papiri, han sido liberados tras más de dos semanas en manos de sus captores.
Tras su liberación el 9 de diciembre, los rehenes —99 estudiantes y un maestro— fueron trasladados a la ciudad de Minna, capital del estado de Níger, en el centro-oeste de Nigeria, y desde allí, acompañados por el vicario general de la diócesis y las fuerzas gubernamentales, a Kontagora, donde cientos de padres esperaban ansiosos la llegada de sus hijos.
Los niños fueron recibidos oficialmente por el obispo Bulus Dauwa Yohanna, de Kontagora, en la catedral de San Miguel. Las lágrimas, los abrazos y los gritos de alivio llenaron la catedral, aunque la alegría del momento se vio atenuada por la continua preocupación por los 165 estudiantes y miembros del personal que siguen cautivos.
En declaraciones a la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN), el obispo Yohanna dijo que espera que «el próximo grupo de estudiantes pueda ser liberado pronto». Recibió garantías del Gobierno federal y de las agencias de seguridad de que «seguirán trabajando hasta que todos ellos regresen a casa». El obispo subrayó que la liberación total de todos los niños sigue siendo la máxima prioridad de la Iglesia local.
En su discurso oficial, también enviado a ACN, el prelado afirmó que la diócesis «da toda la gloria a Dios, cuya misericordia sostiene nuestra esperanza en este momento difícil», y expresó su gratitud al presidente nigeriano Bola Ahmed Tinubu, al Gobierno del estado de Níger y a las agencias de seguridad, cuya «valentía, profesionalidad y coordinación» hicieron posible este primer rescate.
Aunque se congratuló por el regreso de los 100 cautivos liberados, el obispo Yohanna subrayó que «nuestra alegría no será completa hasta que todos ellos regresen sanos y salvos». Animó a las familias a mantenerse firmes en su fe y renovó su llamamiento a la comunidad cristiana y a todas las personas de buena voluntad para que perseveren en la oración, la unidad y la solidaridad.
Por último, expresó su gratitud a ACN, así como a los medios de comunicación, las organizaciones de la sociedad civil, las ONG y los ciudadanos que han mantenido la situación en el punto de mira público: «Sus voces se convirtieron en un salvavidas para las familias afectadas y en un recordatorio de que el bienestar de estos niños nos concierne a todos».
–María Lozano
A continuación puede ver el vídeo completo del reencuentro, junto con el discurso del obispo Yohanna.