Un vehículo para el trabajo pastoral en Irak
Hoy, los cristianos son sólo una pequeña minoría en Irak. Hasta 2002, eran más de 1,2 millones, pero la guerra, la persecución y la pobreza han provocado un éxodo masivo de la población cristiana del país. Se calcula que en la actualidad sólo hay unos 150.000 cristianos en Irak.

Basora es la tercera ciudad de Irak, con 1,4 millones de habitantes. Situada a orillas del Golfo Pérsico, es la principal ciudad portuaria del país. Fue fundada en el siglo VII y tiene ecos del cuento de Las mil y una noches, como el lugar donde Simbad el marino emprendió sus numerosas aventuras.
Sin embargo, poco queda de aquella magia de cuento. La ciudad fue escenario de intensos combates en las tres guerras del Golfo y sufrió una destrucción generalizada, cuyas consecuencias aún se ven hoy.
Sólo un cinco por ciento de los cristianos que vivían en Basora han permanecido allí. Pero el arzobispo Atanasius Firas Mundher Dardar, de la Iglesia católica siria, dice que la Iglesia quiere darles esperanza. Una parte vital de esto es la educación religiosa de los niños, y por eso el Arzobispo pidió nuestra ayuda. La Parroquia del Sagrado Corazón de la Iglesia Católica Siria necesitaba un minibús para llevar a los niños de la parroquia a sus clases, de forma rápida y segura.
Gracias a la generosidad de nuestros donantes, pudimos darle los $23.044 dólares que necesitaba, y el minibús fue acogido con gran alegría. El Arzobispo nos escribió diciendo: «Rezamos para que nuestro Padre Celestial os bendiga a vosotros, a todos vuestros bienhechores y a vuestra misión en Medio Oriente.»
Ayuda a la Iglesia que Sufre se compromete a invertir sus fondos donde tengan el mayor impacto para la Iglesia a la que servimos. Los fondos donados a los proyectos de Ayuda a la Iglesia que Sufre se destinarán a las principales necesidades en nuestros programas para ayudar a mantener viva la Fe.