El Papa y los obispos africanos lamentan la muerte del prelado mozambiqueño

El obispo Osório Citora Afonso era amigo y colaborador de ACN, y la fundación ha expresado su profundo pesar ante su fallecimiento.

Dos días después de la muerte del obispo de Quelimane, en Mozambique, siguen llegando reacciones, aunque la investigación aún no ha identificado a ningún sospechoso ni ha descubierto posibles motivos.

El obispo Osório Citora Afonso con seminaristas en Mozambique

El domingo, la oficina de prensa del Vaticano publicó una declaración del papa León XIV, actualmente de visita en España, en la que afirma que «ha tenido conocimiento con profundo dolor del grave acto de violencia que ha provocado la muerte de Su Excelencia Osório Citora Afonso».

La nota añade que el Papa está «unido en oración con el pueblo de la diócesis y de Mozambique», y reza para que «el Señor les conceda consuelo, que mantenga a cada hombre y mujer en su amor y frene la mano de los violentos».

Las autoridades mozambiqueñas siguen investigando lo ocurrido en la madrugada del sábado en Quelimane, cuando el obispo fue hallado con un disparo en el pecho, cerca del corazón, en un pasillo de su residencia. Los investigadores creen que alguien escaló el muro del edificio, desactivó el sistema de seguridad y disparó con un arma de uso militar descrita por el Servicio Nacional de Investigación Criminal de Mozambique (Sernic) como un Kalashnikov modernizado (AK-M).

Los obispos africanos hablan de un «acto atroz»

El crimen ha conmocionado a la Iglesia de Mozambique y, de hecho, a toda África. El Simposio de Conferencias Episcopales de África y Madagascar (SECAM) publicó un comunicado, firmado por el cardenal Fridolin Ambongo Besungu y enviado a Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN), en el que califica la muerte de «acto de barbarie» y pide una investigación completa y exhaustiva.

«Este acto atroz, cometido contra un pastor del pueblo de Dios, constituye no solo un ataque a la vida y la dignidad de un devoto servidor del Evangelio, sino también un ataque a los valores fundamentales de la paz, la justicia, la dignidad humana y la libertad religiosa —principios esenciales para el bienestar y el desarrollo de cualquier sociedad».

«Condenamos con vehemencia y sin reservas este crimen bárbaro. Ningún líder religioso, independientemente de su fe o confesión, debe ser objeto de violencia. Quienes dedican su vida a servir a Dios y a promover la reconciliación, la solidaridad, la educación, la caridad y el bien común merecen protección y respeto, no persecución y muerte», reza el comunicado.

«En nombre del Simposio de Conferencias Episcopales de África y Madagascar (SECAM), hacemos un llamamiento al Gobierno de la República de Mozambique y a todas las autoridades competentes para que lleven a cabo una investigación inmediata, exhaustiva, transparente e independiente sobre este crimen», continúa la declaración. «Exigimos que todos los responsables, ya sean autores directos, cómplices o instigadores, sean identificados, procesados y llevados ante la justicia sin demora. El pueblo de Mozambique, la Iglesia católica y la comunidad internacional merecen conocer la verdad».

Los obispos africanos piden una mayor protección para todos los agentes pastorales, subrayando que «la libertad religiosa es un derecho humano fundamental y un pilar de cualquier sociedad democrática y pacífica. El Estado tiene la solemne responsabilidad de garantizar que todos los ciudadanos puedan practicar su fe libremente y con seguridad, sin temor a la intimidación, la violencia o la persecución».

ACN recuerda la «fructífera colaboración»

El obispo Osório Citora Afonso era un querido amigo de ACN, con la que mantuvo una fructífera colaboración.

Estos estrechos vínculos fueron destacados por Ulrich Kny, uno de los responsables de proyectos de ACN para África, en una carta enviada el domingo a las principales figuras de la Iglesia mozambiqueña. La carta destaca la «huella indeleble» que el difunto obispo dejó en todos aquellos que «tuvieron la gran suerte de trabajar con él», y describe una «colaboración muy fructífera que nos permitió participar en algunas de sus interesantes iniciativas en apoyo de la Iglesia en Mozambique».

Kny reafirma la consternación de la fundación ante la noticia del fallecimiento del obispo, que deja «un gran vacío», no solo en su diócesis, sino en toda la Iglesia de este país africano de habla portuguesa.

ACN desea a los líderes de la Iglesia en Mozambique «mucha fuerza y las bendiciones del Señor», escribió Kny, «para que puedan seguir guiando a sus fieles por el camino del Señor».

– Paulo Aido