Mozambique: Un obispo muere tiroteado en su residencia
El obispo Osório Citora Afonso, I.M.C., de Quelimane (Mozambique), fue asesinado a tiros en la madrugada del sábado 6 de junio, y su cuerpo fue hallado en un pasillo de la residencia episcopal.
En un comunicado oficial inicial enviado a Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN), el presidente de la Conferencia Episcopal de Mozambique afirmó que el prelado fue hallado «sin vida y en extrañas circunstancias que aún no se han aclarado», y pidió «la serenidad de la fe y la solidaridad fraterna» de todos ante este «triste suceso».

El obispo Afonso, de 54 años, era misionero de la Consolata y obispo de la diócesis de Quelimane. Quelimane es una ciudad portuaria situada en la costa oriental del país, al otro lado del canal de Mozambique, frente a Madagascar.
Por el momento, se conocen pocos detalles sobre el tiroteo. Solo se sabe que el obispo recibió un disparo en el pecho, cerca del corazón, y que su cuerpo fue hallado en un pasillo de la residencia.
La noticia ha dejado a la Iglesia de Mozambique «en estado de conmoción». El arzobispo Inácio Saure de Nampula, presidente de la Conferencia Episcopal de Mozambique, envió un comunicado oficial inicial a ACN Portugal en el que anunciaba, «con profundo dolor», la muerte del obispo Osório, informando de que el prelado había sido «hallado sin vida y en extrañas circunstancias que aún no se han aclarado». En el comunicado, apeló a «la serenidad de la fe y la solidaridad fraterna» de toda la comunidad católica y del pueblo mozambiqueño.
La Presidencia de la República de Mozambique también emitió un comunicado en el que expresaba su «profundo dolor y consternación» ante la noticia de la muerte del obispo. El presidente Daniel Chapo calificó la pérdida de «irreparable» para la sociedad mozambiqueña y para la comunidad cristiana, señalando que el obispo Afonso «se había distinguido a lo largo de su vida por su humildad, su dedicación pastoral y su predicación de los valores de la paz y la reconciliación».
Cabe recordar que, en abril de este año, el obispo Osório también había sido nombrado administrador apostólico de la archidiócesis de Beira, en sustitución del arzobispo Cláudio Zunna, quien había dimitido por motivos de salud.
Nubes negras sobre Mozambique
El asesinato del obispo de Quelimane supone una nueva nube negra sobre la Iglesia de Mozambique, que ya se enfrenta a la violencia terrorista en el norte del país, especialmente en la provincia de Cabo Delgado.
Mozambique sigue siendo un país prioritario para ACN, que ha apoyado a la Iglesia local en muchos ámbitos, no solo a través de la ayuda humanitaria, sino también promoviendo el apoyo psicosocial y la reconstrucción de infraestructuras.
–Paulo Aido