Libertad religiosa: una víctima global del autoritarismo, el extremismo y la guerra
La fundación pontificia internacional Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN) ha presentado hoy su informe bienal «Libertad religiosa en el mundo 2025», que ofrece una visión global del estado de este derecho fundamental. El estudio, que abarca el periodo comprendido entre enero de 2023 y diciembre de 2024, advierte de un preocupante retroceso, ya que dos tercios de la humanidad —más de 5400 millones de personas— viven en países sin plena libertad religiosa.

El informe analiza la situación en 196 países y documenta graves violaciones de este derecho en 62 de ellos. De estos, 24 están clasificados como países de «persecución» y 38 como «discriminación». Solo dos naciones, Kazajistán y Sri Lanka, mostraron mejoras en comparación con la edición anterior.
«: la mayor amenaza mundial
El informe identifica el autoritarismo como el principal motor de la represión religiosa. En 19 de los 24 países clasificados en la categoría de persecución, y en 33 de los 38 países con discriminación, los gobiernos aplican estrategias sistemáticas para controlar o silenciar la vida religiosa. En China, Irán, Eritrea y Nicaragua, las autoridades emplean tecnologías de vigilancia masiva, censura digital, legislación restrictiva y detenciones arbitrarias para reprimir a las comunidades religiosas independientes.
«El control de la fe se ha convertido en una herramienta del poder político», afirma el resumen ejecutivo del informe, que denuncia una «burocratización de la represión religiosa» cada vez más sofisticada.
Yihadismo y nacionalismo religioso
El informe advierte que el extremismo islamista sigue expandiéndose, especialmente en África y Asia. En 15 países, es la principal causa de persecución, y en otros 10 contribuye a la discriminación. El Sahel, en África, se ha convertido en el epicentro de la violencia yihadista, con grupos como el Estado Islámico-Provincia del Sahel (ISSP) y el JNIM causando la muerte de cientos de miles de personas, el desplazamiento de millones y la destrucción de cientos de iglesias y escuelas cristianas.
Por su parte, el nacionalismo étnico-religioso impulsa la represión de las minorías en algunas partes de Asia. En la India y Myanmar, las comunidades cristianas y musulmanas sufren agresiones y exclusión legal. En la India, el informe define la situación como «persecución híbrida», una combinación de leyes discriminatorias y violencia ejercida por civiles, pero alentada por la retórica política.
Guerra, migración forzada y crimen organizado
El deterioro de la libertad religiosa también se ha visto agravado por los conflictos armados que afectan a países como Myanmar, Ucrania, Rusia, Israel y Palestina.
Las guerras y la violencia por motivos religiosos han desencadenado una crisis silenciosa de desplazamientos. En Nigeria, los ataques de grupos armados vinculados a pastores fulani radicalizados han dejado miles de muertos y comunidades enteras desarraigadas. En el Sahel, especialmente en Burkina Faso, Níger y Malí, pueblos enteros han sido destruidos por milicias islamistas. En Sudán, la guerra civil ha borrado del mapa comunidades cristianas centenarias.
El crimen organizado también ha surgido como un nuevo agente de persecución. En México y Haití, grupos armados asesinan o secuestran a líderes religiosos y extorsionan a las parroquias para afirmar su control territorial.
Occidente no es inmune
La erosión de la libertad religiosa también se extiende a Europa y América del Norte. En 2023, Francia registró casi 1000 ataques contra iglesias; en Grecia, más de 600 actos de vandalismo; y se observaron picos similares en España, Italia y Estados Unidos, incluyendo profanaciones de lugares de culto, agresiones físicas al clero e interrupciones de servicios religiosos. Según ACN, estos actos reflejan un clima creciente de hostilidad ideológica hacia la religión.
El informe también documenta un aumento espectacular de los actos antisemitas y antimusulmanes tras el ataque de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023 y la guerra en Gaza. En Francia, los incidentes antisemitas aumentaron un 1000 %, mientras que los delitos de odio contra los musulmanes aumentaron un 29 %. En Alemania, en 2023 se registraron 4369 incidentes relacionados con el conflicto, frente a los 61 del año anterior.
Resiliencia y esperanza
A pesar del panorama sombrío, el informe de ACN también destaca la resiliencia de las comunidades religiosas que, incluso bajo persecución, continúan proporcionando ayuda humanitaria, educación y esperanza. En Mozambique y Burkina Faso, los proyectos interreligiosos han demostrado que la fe puede ser una fuerza motriz para la reconciliación y la cohesión social.
«La libertad religiosa es el termómetro de todos los demás derechos humanos. Su declive señala un colapso más amplio de las libertades fundamentales», concluyó Lynch.
Para leer el informe, haga clic aquí.
― Maria Lozano