Mensaje de Regina Lynch – Mayo 1
Queridos amigos:
La mayoría hemos visitado alguna vez un santuario mariano nacional, pero ¿cuántos de nosotros sabemos de la existencia de los cientos de lugares de peregrinación consagrados a la Virgen en todo el mundo? Uno de ellos es Kibeho, en Ruanda, donde la Madre de Dios se les apareció a tres alumnas entre 1981 y 1989. Los mensajes que les transmitió pueden considerarse proféticos en vista de la reciente y trágica historia de Ruanda.
En los primeros años de dichas apariciones, que han sido reconocidas por la Iglesia, la Virgen llamó repetidamente a la penitencia y la conversión mientras aún quedaba tiempo. María lamentaba la maldad del mundo, que amenazaba con hundirse en el abismo. Durante una de las apariciones, las videntes vieron un río lleno de sangre y muchas personas que eran asesinadas. Apenas diez años después, un aterrador genocidio acabó con la vida de unas 800.000 personas. Hoy, el lugar de peregrinación de Kibeho, dedicado a Nuestra Señora de los Dolores, se ha convertido en un centro de reconciliación, pero no solo para los ruandeses, sino para todas las personas afectadas por conflictos de todas las partes del mundo.
El obispo Misago, uno de los obispos locales de Ruanda en el momento de las primeras apariciones, dijo que los mensajes de la Madre de Dios deberían hacernos redescubrir el Evangelio del amor fraternal. Es este un mensaje para cada uno de nosotros.
Regina Lynch
Presidenta Ejecutiva




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