ÚNETE A: CORAJE EN LA FE - UN EVENTO DE ACN USA
Eucaristía solemne desde la Catedral de Saint Patrick, NY. 22 de marzo, V Domingo de Cuaresma. Oremos juntos por la Iglesia perseguida. Transmisión en directo desde las 10:00am EDT (NY, Miami)
RESUMEN DE LA HOMILÍA DEL ARZOBISPO DE NUEVA YORK, MONS. RONALD HICKS
En un mundo atravesado por el sufrimiento, la incertidumbre y la búsqueda constante de sentido, las palabras de Mons. Hicks durante el evento CORAJE EN LA FE – 2026, en la Misa por la Iglesia que sufre resonaron con una fuerza particular. “No siempre entendemos a Dios… pero Él siempre está con nosotros. Nunca estamos solos. Nunca estamos abandonados”, afirmó, poniendo en el centro de su homilía una verdad que no elimina el dolor, pero sí lo transforma. Frente a las múltiples pruebas que marcan la vida humana —la enfermedad, la pérdida de un ser querido, la inestabilidad económica o las tensiones globales—, el llamado no es a encontrar respuestas inmediatas, sino a sostener la confianza incluso cuando todo parece incomprensible.
Inspirándose en el Evangelio de la resurrección de Lázaro, Mons. Hicks recordó que incluso quienes estaban más cerca de Jesús experimentaron desconcierto ante sus decisiones. ¿Por qué no llegó antes? ¿Por qué permitió el sufrimiento? Son preguntas profundamente humanas que siguen vigentes hoy. Sin embargo, el mensaje central no es una explicación racional del dolor, sino la revelación de un sentido más profundo: Dios tiene un plan, aunque no siempre podamos verlo. En esa tensión entre duda y fe se encuentra también Marta, quien, a pesar de su cuestionamiento, es capaz de proclamar: “Sí, Señor, yo creo”. Su testimonio refleja una fe madura, que no niega la dificultad, pero elige confiar.
En el corazón de la homilía aparece una certeza decisiva: la victoria de Cristo sobre la muerte. No se trata de una idea abstracta, sino de una promesa concreta que redefine la experiencia humana. Si la muerte ha sido vencida, entonces el dolor no tiene la última palabra, y la oscuridad no es definitiva. Desde esta perspectiva, la fe cristiana no evade el sufrimiento, sino que lo atraviesa con esperanza, sabiendo que Dios no está ausente, sino presente incluso en medio de la prueba.
La presencia de Aid to the Church in Need durante la celebración recordó, además, que esta fe sigue teniendo un costo real en muchas partes del mundo. Hoy, miles de cristianos son perseguidos por creer, lo que interpela a quienes viven su fe en libertad a no darla por sentada. En este contexto, la confianza en Dios no es solo una actitud interior, sino también un compromiso concreto con quienes sufren. Así, la homilía de Mons. Hicks no solo invita a creer, sino a vivir una fe activa, capaz de sostener, acompañar y responder.
Al final, la pregunta de Cristo resuena con una actualidad ineludible: “Yo soy la resurrección y la vida… ¿crees esto?”. No es una cuestión teórica, sino una invitación personal. En medio de un mundo herido, creer significa optar por la confianza, incluso sin entenderlo todo. Significa afirmar, con la misma convicción de Marta, que la fe no es la ausencia de dudas, sino la decisión de confiar en Aquel que nunca abandona.
Coraje en la fe 2026
Cada año, durante la semana previa al Domingo de Ramos, «Ayuda a la Iglesia que Sufre» (ACN) organiza la iniciativa «Coraje en la fe», una campaña internacional de oración y solidaridad con los cristianos perseguidos en todo el mundo. El núcleo de esta solemne celebración es la Misa por la Iglesia perseguida, celebrada durante los últimos seis años en la catedral de San Patricio de Nueva York.
Este año, el 22 de marzo, los fieles se reunirán una vez más para recordar y orar por aquellos que sufren por su fe en Cristo. Y, por primera vez, el arzobispo Ronald Hicks, como arzobispo de Nueva York, celebrará esta misa especial.
En años anteriores, el cardenal Timothy Dolan presidió la misa, hablando del costo del discipulado y del testimonio perdurable de los cristianos de hoy en día que son perseguidos por su fe. Reconoció el importante papel de ACN en el apoyo a quienes se encuentran en primera línea de la persecución cristiana en todo el mundo.
El cardenal describió a ACN como «una magnífica organización dentro de la Iglesia que ayuda a las minorías religiosas perseguidas en todo el mundo, al tiempo que nos recuerda esa magnífica intención. Necesitamos que nos lo recuerden, y sin duda necesitamos su labor continua en nombre de las personas perseguidas… Sigan con su buena labor».
En representación de ACN, asistirán a la misa de este año George Marlin, presidente del Consejo de Administración de ACN-USA; Christian Browne, miembro del Consejo de Administración de ACN-USA; el miembro emérito de la Junta Directiva de ACN-USA, Brad Miner; el asistente eclesiástico, monseñor Luke Sweeney; el director ejecutivo, Sarkis Boghjalian; y el director de divulgación, Edward F. Clancy, quien volverá a llevar en procesión un icono de Nuestra Señora del Refugio, un poderoso símbolo de esperanza y protección espiritual para los cristianos perseguidos.
A través de la iniciativa «Coraje en la Fe» y la Misa por la Iglesia Perseguida, ACN reafirma su misión: ser la voz de los que no tienen voz y apoyar a los fieles que dan valiente testimonio de Cristo ante la opresión, la violencia y la injusticia.