Un nuevo informe presenta un panorama preocupante para las minorías religiosas en Pakistán

Los cristianos y los miembros de otras minorías siguen sufriendo discriminación sistémica. Las leyes contra la blasfemia y la violencia contra las mujeres y las niñas son motivo de especial preocupación.

El abuso de las leyes pakistaníes contra la blasfemia, así como el secuestro y la conversión forzada de niñas, siguen afectando a los miembros de las religiones minoritarias, incluidos los cristianos, en este país asiático. Así lo afirma la Comisión Nacional de Justicia y Paz (NCJP), una rama de la Conferencia Episcopal Católica de Pakistán.

Pakistán, Agosto 2023

En un nuevo informe, compartido con Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN), la NCJP destaca un gran número de violaciones de los derechos humanos de las minorías religiosas —tanto cristianas como no cristianas— en Pakistán durante el año 2025.

El informe incluye detalles de los asesinatos de cristianos en 2025, entre ellos el de Kashif Masih, quien fue acusado de robo y torturado hasta la muerte, y también el de Afzal Masih, quien fue asesinado a tiros cuando se dirigía al santuario cristiano de Mariamabad.

La mayoría de los casos tienen que ver con la discriminación social. Por ejemplo, se han frustrado los intentos por obtener claridad y justicia en el caso de los ataques de Jaranwala de 2023, mientras que los expertos han criticado una «mentalidad mayoritaria y supremacista» en los materiales educativos.

Los cargos por blasfemia siguen siendo una gran preocupación. En 2025, ocho cristianos fueron acusados formalmente de blasfemia, mientras que otros dos fueron puestos en libertad bajo fianza tras cargos anteriores. Los miembros de otras religiones, tanto minorías como musulmanes de la corriente dominante, también sufren el uso indebido de las leyes contra la blasfemia. ACN ha seguido de cerca este tema durante muchos años.

La pena por blasfemia en Pakistán va desde la pena de muerte hasta la cadena perpetua. El umbral para presentar cargos es bajo, lo que la convierte en una herramienta útil para quienes buscan perseguir a miembros de minorías religiosas o saldar cuentas personales.

La noticia positiva es que en 2025 ocho cristianos fueron absueltos de cargos de blasfemia, mientras que el ministro federal Azam Nazeer Tarar afirmó que el gobierno está trabajando para introducir garantías procesales que eviten el uso indebido de las leyes contra la blasfemia y aseguren una justicia oportuna.

La violencia contra las mujeres sigue siendo elevada

Otra categoría preocupante es la de la violencia y los delitos contra las mujeres, incluidas las niñas, un tema que ACN ha cubierto ampliamente a lo largo de los años.

El informe detalla varios casos de secuestro de niñas pertenecientes a minorías religiosas, que condujeron a conversiones y matrimonios forzados. En algunos de estos casos, las autoridades se mostraron cómplices de los delitos, poniéndose del lado de los secuestradores y negándose a registrar las denuncias presentadas por los padres de las niñas menores de edad.

Sin embargo, el informe también menciona casos en los que los jueces se negaron a entregar a las menores a sus supuestos maridos, devolviéndolas a sus familias. Además, algunos agresores fueron condenados en los tribunales.

No obstante, el informe incluye referencias a 35 incidentes distintos que involucraron a docenas de mujeres y niñas de grupos minoritarios en Pakistán en 2025, en su mayoría cristianas e hindúes.

Señales positivas

El informe sí incluye algunos indicios de una evolución positiva. Por ejemplo, el ministro de Asuntos de las Minorías de Punjab destacó el papel de la comunidad cristiana en Pakistán como «ejemplar» y afirmó que brindar protección y seguridad a la comunidad cristiana seguía siendo una de las principales prioridades del gobierno de Punjab.

Otro avance positivo se refiere a los casos de blasfemia. En 2025, ocho cristianos fueron absueltos de cargos de blasfemia, mientras que el ministro federal Azam Nazeer Tarar declaró que el gobierno está trabajando para introducir garantías procesales que eviten el uso indebido de las leyes contra la blasfemia y aseguren una justicia oportuna.

Además, en 2025, la Corte Suprema del país prohibió explícitamente el uso de la expresión «solo cristianos» en anuncios de empleo para trabajos de saneamiento, poniendo fin a una práctica que había existido durante muchos años.

En la introducción al nuevo informe de la NJPC, el obispo Samson Shukardin de Hyderabad, presidente del panel, escribe que «Pakistán es una nación ricamente bendecida con culturas diversas y un profundo patrimonio religioso. Sin embargo, existe una contradicción preocupante en su esencia. Una y otra vez, funcionarios del Estado, políticos y líderes religiosos musulmanes declaran, en público y sin vacilar, que Pakistán es un país de musulmanes, para los musulmanes».

«Al hacerlo, hacen invisible al tres por ciento restante de la población», agrega.

«Esto no es simplemente un error retórico. Es una negación deliberada de la realidad multirreligiosa de Pakistán, y la nación ha pagado un precio enorme por ello», concluye el obispo Shukardin.

ACN clasifica a Pakistán como un país de persecución, el nivel más alto, en su edición más reciente del Informe sobre la libertad religiosa en el mundo, publicado en 2025.

– Filipe d’Avillez