Mensaje de Regina Lynch – Boletín Abril 2026

Queridos amigos:

La libertad religiosa ocupa el corazón mismo de la dignidad humana. Allí donde se respeta este derecho fundamental pueden florecer la paz, la justicia y la armonía social; en cambio, donde se vulnera este derecho, se debilita el espíritu humano y se lastima profundamente a las comunidades. Por lo tanto, la defensa de la libertad religiosa no es solo una tarea jurídica o política, sino una responsabilidad moral que nos incumbe a todos.

Como cristianos fieles a la doctrina de la Iglesia, estamos llamados a defender este derecho para todas las personas sin distinción. Cuando el Papa León XIV nos recibió en audiencia el pasado mes de octubre, nos recordó que “la libertad religiosa no es meramente un derecho jurídico o un privilegio que nos conceden los gobiernos”, sino “una condición fundacional […] arraigada en la dignidad de la persona humana”. Actualmente, dos tercios de la humanidad viven en países donde se viola este derecho fundamental. Inspirada por el llamamiento del Santo Padre, los invito cordialmente a firmar nuestra petición mundial en apoyo del artículo 18 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, en el que se consagra la libertad religiosa, tal y como se explica en el artículo adjunto a esta página. Tu voz y tus oraciones pueden contribuir a que aquellos que sufren por su fe no sean ignorados.

Regina Lynch
Presidenta Ejecutiva