El Papa se reúne con los obispos del Líbano mientras la mayor comunidad cristiana de Oriente Medio está en peligro

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LA CRISIS ECONÓMICA Y POLÍTICA EN EL LÍBANO, hogar de la mayor comunidad cristiana de Oriente Medio, se ha agravado antes de un histórico encuentro del 1ro de julio entre el Papa Francisco y los líderes cristianos del país.

Esta semana, la moneda del país se desplomó hasta un mínimo histórico con respecto al dólar estadounidense, habiendo perdido el 90 por ciento de su valor desde que comenzó la crisis económica en 2019.

La creciente indignación contra el gobierno se ha visto exacerbada por una crisis de combustible. Una escasez de reservas extranjeras necesarias para importar combustible ha hecho que muchos libaneses despierten a las 3 de la madrugada. para hacer fila en las gasolineras.

Durante años, el Líbano se ha distinguido en Oriente Medio por ser un refugio para los cristianos. No impone el Islam como religión de Estado, y un acuerdo informal dicta incluso que el Presidente pueda ser un católico maronita. Por esta razón, el país ha acogido a miles de refugiados cristianos que huyen de la persecución en Irak o Siria.

“A lo largo de los años, cuando hemos visto un aumento del extremismo en otros países, Líbano ha sido un lugar donde los cristianos y los musulmanes podían vivir juntos, educarse juntos y trabajar juntos, y nos gustaría que esto continuara”, dijo Regina Lynch, directora de proyectos de Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN).

Sin embargo, hoy en día su condición de refugio para los cristianos está amenazada. La crisis monetaria se ha visto agravada no solo por las consecuencias económicas de la pandemia, sino también por el impacto de una explosión en el puerto de Beirut en agosto de 2020, una de las mayores explosiones no nucleares jamás registradas. La explosión diezmó los barrios, en su mayoría cristianos, que rodeaban la zona portuaria de Beirut, matando al menos a 200 personas. Casi 100 mil edificios fueron destruidos y varios cientos de miles de personas se quedaron sin hogar.

Damage in Maronite cathedral in Beirut (Maronite Church photo)
Una explosión arrasó Beirut el 4 de agosto de 2020

“Las escuelas católicas corren el riesgo de cerrar. Los institutos católicos como los hospitales y las clínicas están luchando para sobrevivir, incluso para encontrar los fondos que necesitan para comprar medicamentos y equipos médicos indispensables, por lo que estamos realmente a cinco minutos para la hora cero ahora mismo en el Líbano”, dijo Lynch.

En este contexto, el Papa Francisco anunció una cumbre que se celebrará el 1ro de julio en Roma. Los líderes cristianos del Líbano, entre los que se encuentra el cardenal Bechara Boutros Rai, rezarán por soluciones a la creciente crisis del país. La principal es una oración por el liderazgo político: El cardenal Rai ha pedido repetidamente un nuevo gobierno y una conferencia internacional dirigida por la ONU para abordar los problemas del país.

Al no haber un gobierno regular en los últimos 10 meses, el vacío de liderazgo político ha dejado al país incapaz de abordar sus problemas, por no hablar de la pandemia del COVID-19. Bajo estas presiones, los libaneses están abandonando el país en masa. Más de 380 mil libaneses, la mayoría de ellos cristianos, han solicitado visados a Occidente desde que comenzó la crisis.

Los cristianos libaneses esperan que la reunión sea una oportunidad para reiterar la petición de que el Papa visite el país. Tras el exitoso viaje del Papa a Irak a principios de este año, han expresado su interés en visitar el país lo antes posible.

El padre Jad Chlouk , sacerdote de la archidiócesis maronita de Beirut, reiteró la necesidad del apoyo internacional.

“Lo importante ahora es el apoyo humanitario para todo el pueblo libanés”, dijo a la ACN. “Los cristianos están viviendo momentos difíciles, dudas y confusión tras la pandemia, la crisis económica y, además de todo esto, la explosión. Lamentablemente, nuestro país está experimentando una fuga de cerebros”.

Aunque todos los libaneses están sufriendo, los cristianos son especialmente propensos a migrar a Occidente, donde muchos ya tienen familia de entre la gran diáspora libanesa.

“La mayoría de los cristianos sufren la pobreza”, dice el padre Chlouk. “Los cristianos no piden donaciones. Pedimos estabilidad y un país seguro para vivir. Necesitamos un entorno garantizado para que nuestros hijos crezcan en una comunidad cristiana unida”.

“Les pedimos, como hizo el Santo Padre, que insten a sus gobiernos y a la comunidad internacional a mantener al Líbano alejado de los conflictos de la región”.

La CAN ha proporcionado un amplio apoyo al Líbano en su actual crisis, con más de 6 millones, cien mil dólares en ayuda tras la explosión del muelle en agosto de 2020, incluyendo ayuda de emergencia y reparaciones para los edificios de la iglesia en los barrios cristianos históricos de la capital.


—Xavier Bisits & Maria Lozano

Para ver un avance en vídeo de la cumbre del Líbano en el Vaticano, haga clic aquí.