“Lo que hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo”.

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Estipendios masivos para sacerdotes pobres en Kirguistán

Kyrgyzstan

Los pocos centenares de católicos que hay en el país están muy dispersos; son una ínfima minoría. La mayoría tiene raíces ucranianas, polacas o alemanas, pero también hay católicos coreanos y rusos.

Hay tres parroquias establecidas y veinte comunidades más pequeñas donde se reúnen los fieles católicos. A menudo se trata de una sola familia católica en un pueblo, separada por kilómetros de otros católicos. Los sacerdotes trabajan muy duro para atender incluso a estos grupos de creyentes aislados y en lugares distantes.

En la actualidad, todos los sacerdotes y las religiosas vienen del extranjero y hasta ahora no ha habido vocaciones nativas. La pandemia ha complicado aún más las cosas, ya que algunos de estos misioneros extranjeros no han podido regresar a Kirguistán y ahora se encuentran atrapados en sus propios países de origen. Los cuatro sacerdotes que viven actualmente en Kirguistán dependen desesperadamente de la ayuda exterior.

Ayuda a la Iglesia que Sufre está decidida a ayudar a estos cuatro sacerdotes de Kirguistán y propone enviarles estipendios de misa por un valor total de 4 mil ochocientos dólares para el año que viene.

¿Desea apoyar a estos pobres sacerdotes que atienden a la pequeña y dispersa población católica de Kirguistán?

Ayuda a la Iglesia que Sufre se compromete a invertir sus fondos donde tengan el mayor impacto para la Iglesia a la que servimos. Los fondos donados a los proyectos de Ayuda a la Iglesia que Sufre se destinarán a las principales necesidades en nuestros programas para ayudar a mantener viva la Fe.

Código: 307-04-99

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Palabras de consuelo y esperanza

“Esta breve nota es para hacerles saber que nosotros, los monjes de Sri Lanka, rezamos por el mundo entero todos los días de 7:30 pm a 8:30 pm ante el Santísimo Sacramento. Y mientras rezamos por el mundo entero, no nos hemos olvidado de usted en ACN; usted y sus seres queridos también son recordados de manera especial. Rezamos para que el Buen Señor los proteja a ustedes, sus seres queridos, de esta pandemia, ya que creemos en un Dios que es bueno”.